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L’Heure du Diamant, “la joya” del saber hacer de Chopard

L’Heure du Diamant,
“la joya” del saber hacer de Chopard

 

 

 

 

El estilo de una época se ve reflejado a través de los ancestrales saber hacer de la relojería y la joyería. La perfección se convierte en pura emoción en el momento en que todos los códigos de la excelencia se unen entre sí. En este sentido, la colección L’Heure du Diamant representa todo un compendio de la riqueza de los oficios artísticos que mantiene la Casa Chopard, desde los maestros relojeros a los artesanos engastadores. La colección se reinventa en un nuevo reloj en forma de cojín realizado a mano en oro ético blanco de 18 quilates y dotado de una esfera de nácar rodeada de un engaste de diamantes. Esta creación incorpora la emblemática correa de corteza realizada con un oro esculpido según una técnica de la Casa, late al ritmo del movimiento automático Chopard 09.01-C y lleva dentro toda la genialidad de los saber hacer que los artesanos de emociones de Chopard han ido conservando pacientemente a lo largo de la historia.

 

 

La prueba de un gran clásico
Con L’Heure du Diamant todos los elementos que participan en la construcción virtuosa de un objeto artístico – sus dimensiones artísticas, técnicas, simbólicas, artesanales y patrimoniales – se alinean con precisión. Una proeza que Chopard vuelve a renovar a través de un reloj joya cuya modernidad de líneas y proporciones es el testimonio de la extraordinaria vitalidad de sus talleres. La caja, en forma de cojín de lados abombados, aporta a esta nueva creación una indiscutible grandeza que en combinación con su extraordinaria correa de corteza recupera el espíritu de los grandes momentos del glamour de los años 1960, inscribiéndolo al mismo tiempo en los códigos de hoy en día.

Un engaste de luz
La pureza absoluta del diamante se ha conseguido hacer destacar al máximo mediante una técnica de engaste emblemática de la colección: el engaste corona, que resalta la belleza de cada una de las piedras al permitir que la luz resplandezca a su través. Esta cinta de diamantes que ciñe la caja ilumina una majestuosa esfera de nácar – que a su vez destaca por los 12 diamantes colocados a modo de índices. Con sus reflejos iridiscentes, el nácar se convierte en un eco mineral extraordinariamente vivo del esplendor de este abrigo de diamantes que viste al reloj.

Una correa de oro esculpido
El resplandor de la luz se sigue prolongando a lo largo de la correa de corteza, cuya ergonomía, textura y tacto sedoso representan la culminación de un saber hacer único. Como si de una planta se tratara, sus delicadas venas aportan un aire de vida a la correa. Esta finísima trama confiere al oro ético blanco de 18 quilates una flexibilidad y una ligereza extraordinarias. Se adapta a las inflexiones de la epidermis sin engancharse jamás en ningún tejido. Esta técnica de trabajo del oro, puesta a punto por la familia Scheufele en los años 1960, es completamente artesanal. Es la prueba de la genialidad del espíritu y de la mano que culmina en este reloj joya, fruto de los ancestrales saber hacer de la relojería y la joyería. Este reloj también se encuentra disponible en una versión con correa de cuero negro.

 

 

Tradición relojera y joyera
Dotado del movimiento automático Chopard 09.01-C con 42 horas de reserva de la marcha, completamente realizado por los relojeros de Chopard, este reloj es la prueba de la complementariedad de los saber hacer que la Casa cultiva. Desde hace décadas, el reloj joya es una de las especialidades históricas de la familia Scheufele que actualmente rige los destinos de Chopard. Combinación de belleza y precisión, la colección L’Heure du Diamant recoge los frutos de este virtuosismo técnico puesto al servicio de una gran modernidad artística. Desde el diseñador al relojero, del joyero al engastador y desde el pulidor al relojero, todos los oficios artísticos combinan sus talentos para conseguir que estas creaciones vean la luz.

 

 

 

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