Por el equipo de BS Beauty de Bonasport
Exfoliación, siete formas de vitamina C y un cóctel antioxidante para revelar una piel más luminosa, uniforme y revitalizada.
Hay una belleza que no necesita artificios: la de una piel luminosa, hidratada y saludable. “Infusion 7C” de Kelaya es una línea completa de tratamientos facial y corporal creado para recuperar precisamente ese aspecto de piel descansada y radiante.
El tratamiento combina siete formas de vitamina C con un sofisticado complejo de antioxidantes, niacinamida, ácido hialurónico, vitamina E, pantenol y centella asiática. Una sinergia de activos que ayuda a combatir el estrés oxidativo, mejorar la apariencia del tono y favorecer una piel más firme, elástica y uniforme.
Una experiencia de renovación
El ritual comienza con una limpieza profunda y una exfoliación suave que elimina células muertas y refina la textura. En rostro y cuerpo, la piel queda preparada para recibir una concentración de activos iluminadores.
El momento protagonista llega con el Booster Glow 7C, un concentrado con 10% de siete formas de vitamina C, diseñado para potenciar la luminosidad y la acción antioxidante. Después, el ritual continúa con fórmulas hidratantes y reparadoras enriquecidas con CICA y ácido hialurónico, que aportan confort, suavidad y una sensación de piel más tersa.
El contorno de ojos recibe un cuidado específico con vitaminas C, E, B3 y B5, mientras que el masaje facial y corporal completa la experiencia con maniobras envolventes que convierten el tratamiento en un auténtico momento de bienestar.


Glow de pies a cabeza
En el cuerpo, la exfoliación con vitamina C afina la textura y prepara la piel para una crema nutritiva e iluminadora también con vitamina C y niacinamida. El resultado es una piel más suave, flexible y visiblemente revitalizada.
La fórmula se completa con polifenoles naturales, ácido ferúlico, ácido cafeico y vitamina E, antioxidantes que ayudan a proteger la piel frente a los efectos del estrés oxidativo y los factores ambientales.
El resultado
Desde la primera sesión, la piel se percibe más luminosa, suave, hidratada y uniforme, con una textura afinada y un saludable efecto glow. Es un ritual especialmente indicado para pieles apagadas, fatigadas, deshidratadas o con falta de firmeza, así como para quienes buscan potenciar la luminosidad y mejorar la apariencia de un tono irregular.
El tratamiento puede realizarse en un ciclo de 4 a 6 sesiones, seguido de un mantenimiento adaptado a las necesidades de cada piel.
En definitiva, es un tratamiento, una infusión de luminosidad, para que la piel vuelva a ser protagonista.
