La cirugía refractiva ha dado un salto en los últimos años. Láseres capaces de trabajar en fracciones de tiempo casi inimaginables y lentes que se implantan sin tocar el cristalino permiten hoy corregir miopía, hipermetropía, astigmatismo y vista cansada con resultados visuales excelentes. Desde IMO Grupo Miranza nos explican cómo funcionan estas técnicas y a quién están indicadas.
Despertarse y ver el despertador con nitidez, entrenar en el gimnasio sin que las gafas resbalen, nadar sin perder de vista la orilla o correr bajo la lluvia sin cristales mojados. Para las personas que dependen de las gafas o las lentillas, estos gestos cotidianos siguen siendo un pequeño lujo. Sin embargo, la oftalmología actual ofrece alternativas cada vez más seguras, precisas y personalizadas para dejar atrás esa dependencia.
Las cirugías basadas en láser y la implantación de lentes intraoculares son hoy las dos grandes opciones para corregir los defectos refractivos. Ambas técnicas adaptan el tratamiento a cada ojo y a cada persona.
Una milbillonésima de segundo que lo cambia todo
Técnicas basadas en el láser como PRK, LASIK, FemtoLASIK o SMILE tienen un objetivo común: modificar la curvatura de la córnea para que la luz se enfoque correctamente sobre la retina y la imagen llegue nítida.
Para optimizar estos procedimientos, IMO Grupo Miranza ha incorporado un láser de femtosegundo de última generación, una tecnología que mejora la precisión y la seguridad en este tipo de intervenciones. Su secreto está en la velocidad: emite pulsos de energía que duran apenas una milbillonésima de segundo. Esa brevedad extrema permite realizar cortes de precisión micrométrica en el tejido corneal sin apenas afectar a las estructuras que lo rodean.
Es la tecnología que hace posible SMILE, un procedimiento indicado para corregir la miopía y el astigmatismo. «En este caso, la modificación corneal se realiza mediante la extracción de un lentículo previamente tallado con precisión micrométrica, diseñado a partir de algoritmos matemáticos avanzados», explican desde IMO Grupo Miranza.
Menos invasiva, más cómoda
La principal ventaja de esta tecnología es que actúa únicamente sobre la zona que necesita tratamiento. El resultado son intervenciones más seguras y recuperaciones más rápidas y llevaderas. «A diferencia de las técnicas convencionales, el láser de femtosegundo permite realizar incisiones más precisas y personalizadas«, señalan los especialistas de la clínica. Una cualidad que resulta clave también en otras cirugías oculares de alta exigencia, como los trasplantes de córnea.
Mayor seguridad quirúrgica, procedimientos menos invasivos y una mejor preservación de la anatomía y la función del ojo: esas son las principales credenciales del láser de femtosegundo.
El Dr. José Luis Güell, de IMO Grupo Miranza, pionero en el uso de la tecnología láser en cirugía refractiva
Un tratamiento a medida
Además del láser de femtosegundo, el láser excímer sigue siendo una herramienta esencial en técnicas como PRK, LASIK y FemtoLASIK. «Este sistema permite modificar la curvatura de la córnea mediante la ablación controlada del tejido, siguiendo algoritmos matemáticos actualmente integrados con inteligencia artificial«, detallan desde IMO Grupo Miranza.
Pero la tecnología es solo una parte de la ecuación. La elección de la técnica adecuada depende del tipo de defecto y del número de dioptrías, y también de la edad del paciente, el grosor de su córnea, la estabilidad de su graduación y la salud general de sus ojos. «Además, valoramos las necesidades visuales de cada paciente en función de su actividad diaria, profesión o aficiones«, apuntan. No es lo mismo un conductor profesional que un diseñador gráfico, un jugador de pádel, un surfista o alguien que entrena a diario en el gimnasio.
Cuando el láser no es la respuesta: lentes intraoculares fáquicas
No todos los ojos son candidatos al láser. En personas con muchas dioptrías o con determinadas características oculares, las lentes intraoculares fáquicas (ICL) pueden ser la mejor opción.
Estas lentes se colocan entre el iris y el cristalino, sin necesidad de extraer este último, y ofrecen una corrección estable y segura. Tienen además una ventaja: son reversibles, ya que pueden retirarse si fuera necesario. Desde IMO Grupo Miranza destacan que resultan especialmente interesantes en pacientes jóvenes, porque conservan intacta la capacidad natural del cristalino para enfocar a diferentes distancias.
Precisión, seguridad y personalización. Tres palabras que resumen hacia dónde avanza la cirugía refractiva y que acercan a cada vez más personas a una vida sin gafas, dentro y fuera de la pista.
Para más información sobre estos tratamientos, así como consejos de salud ocular, visita www.imo.es, llama al 93 400 07 00 o solicita una consulta con los expertos de IMO Grupo Miranza.
