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IMO Las claves de la vista cansada

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Las claves de la vista cansada

 

 

 

 

Expertos de IMO Grupo Miranza ofrecen soluciones personalizadas para tratar la vista cansada.

 

A partir de los 45-50 años es posible que empecemos a notar los efectos de la presbicia o vista cansada, un defecto de graduación que afecta la visión próxima y que puede ser especialmente molesto cuando llevamos a cabo actividades cotidianas, como la lectura o cuando utilizamos pantallas (ordenadores, dispositivos móviles o tabletas). El Dr. José L. Güell, experto en cirugía refractiva de IMO Grupo Miranza, explica las claves de la vista cansada.

Se estima que más del 90 % de las personas de más de 45 años tienen vista cansada: “La presbicia aparece por una pérdida de enfoque del ojo, que, con el paso de los años, pierde su capacidad muscular. Por otro lado, se produce un endurecimiento del cristalino, una lente natural que permite que enfocamos correctamente”, explica Güell, y añade: “Este proceso es similar al que ocurre cuando a nuestra cámara de video o de fotos se le acaba la pila del autoenfoque y le es imposible llevar a cabo esta acción”.

 

 

Pérdida de la visión próxima

Generalmente, la vista cansada se empieza a manifestar con una dificultad para enfocar: “Los pacientes pueden tener una buena visión lejana, pero cuando cambian rápidamente el punto de fijación a una distancia próxima, como por ejemplo para ver un mensaje al móvil, tardan unos segundos en conseguir ver con nitidez”, aclara Güell. A medida que avanza la presbicia, la persona no es capaz de tener una buena visión próxima en ningún momento. Otro síntoma es el cansancio o pesadez, que se puede notar en los ojos y en la frente: “Algunos pacientes llegan, incluso, a perder el hábito de la lectura, porque les supone un sobreesfuerzo”, prosigue Güell.

 

Soluciones quirúrgicas personalizadas

La presbicia se puede corregir con técnicas de cirugía refractiva, que el oftalmólogo selecciona en función del caso que presenta cada paciente: “los procedimientos con láser, que se basan a modificar la curvatura de la córnea, son una opción. Sin embargo, también podemos implantar lentes intraoculares, de diferentes tipos, según las condiciones clínicas del paciente”, aclara Güell. Durante su trayectoria de más de treinta años, IMO Grupo Miranza ha participado muy activamente en el desarrollo de nuevas técnicas y equipos de esta especialidad: “Es el caso del láser de femtosegundo, que actualmente permite hacer incisiones con gran precisión en cirugía refractiva y cuyo uso está, actualmente, muy extendido. Todo esto, junto con nuestra experiencia clínica y quirúrgica, nos permite ofrecer las soluciones más adecuadas para que el paciente pueda llevar a cabo sus actividades cotidianas prescindiendo de las gafas o de las lentes de contacto”, concluye Güell.

 

 

Cirugía refractiva sin tocar la córnea

Las lentes intraoculares son, cada vez más, una alternativa a la técnica láser para abordar problemas refractivos. Por los más jóvenes, entre los 20 y los 45 años, las más empleadas son las lentes fáquicas (se sitúan entre la córnea y el cristalino) y están indicadas para corregir uno o dos defectos de refracción. Una de las grandes ventajas es que el tratamiento es reversible y, por lo tanto, si se producen cambios en la visión, la lente puede retirarse y cambiarse por otra.

Además, se pueden aplicar en pacientes con ojo seco o las córneas demasiado finas.

Por otro lado, no alteran la curvatura ni el grosor de la córnea, como ocurre con las técnicas láser, aumentando el grado de reversibilidad y siendo más cómodo y menos invasivo para el ojo. Además, ofrecen resultados ópticos que pueden ser incluso mejores.

Sin embargo, su uso está contraindicado en pacientes con patologías oculares previas como el glaucoma o la retinopatía diabética, entre otros. Una revisión oftalmológica completa permitirá indicar qué técnica es más aconsejable en cada caso: lentes fáquicas, lentes pseudofáquicas (que sustituyen el cristalino) o cirugía refractiva láser. Actualmente, todas las técnicas son muy seguras si están bien indicadas y aplicadas y pueden ofrecer soluciones personalizadas a los pacientes que quieren prescindir de las ojeras o lentillas.

 

MEDIDAS DE SEGURIDAD COVID-19

IMO Grupo Miranza cumple estrictos protocolos para velar por la seguridad de pacientes y acompañantes durante toda la visita:

  1. Test periódicos a todo el personal.
  2. Lavado de manos con solución desinfectante antes y después de cada consulta.
  3. Estructuras protectoras para evitar cualquier contacto directo durante la exploración ocular.
  4. Uso de mascarilla para realizar los exámenes oftalmológicos.
  5. Desinfección de todas las superficies e instrumentos de la consulta entre paciente y paciente, y de quirófano, entre cirugía y cirugía.
  6. El material que entra en contacto con la córnea se desinfecta/esteriliza tras cada uso o es desechable.
  7. Medidas de limpieza y desinfección extraordinarias en zonas comunes.
  8. Limitación del número de personas en las salas de espera para mantener la distancia de seguridad

 

 

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